La mañana comenzo temprano, a las 10:30, con un desayuno ligerito. Huevos fritos, prueba de chorizo, pan recien horneado y espumoso Burbujas de Eva. Algo muy light.
Seguimos encendiendo la barbacoa en nuestro espacio “chill out wine” donde en un ratito se asarían los calçots. Y como no, sin dejar de beber vino.
¡Ya está listo el fuego!. Los calçots a la parrilla. Una tanda, otra, otra y de ahí, a los periódicos para que acabaran de cocerse.
Se va aproximando la hora de la comida y va llegando el resto del personal.
Se terminaron los calçots y empieza la barbacoa a llenarse de butifarra. El aroma inunda todo el espacio.
Comenzamos a comer y comer, los calçots y las butifarras, sin dejar de beber. Una de Pradomayo, otra de Fusión, Almonazar semidulce para algunas chicas y mucho Burbujas de Eva maridan a la perfección esta experiencia gastronómica.
Ya no entran más calçots, cuando aparece la última tanda. pero sin darnos cuenta también desaparece.
Comienza la tarde. Hora de tertilia. Cuentos, anécdotas y muchas risas.
– ¿Café?.
– Café.
– ¿Copas?.
– Copas.
Comienza el baile. Algunos dan sus pasitos de salsa y de bachata.
….Empieza a hacerse de noche y parece que ya vamos teniendo apetito. Vuelven a encender la barbacoa y a caer sobre ella las carnes y las pancetas que aún quedaban.
– ¿Y esto, con que lo maridamos?.
Eligen nuestro mejor espumoso, el Alegre Fiesta, un espumoso brut nature 100 % Gewürztraminer reserva del 2012. ¡¡Que maravilla!!.
Sin darnos cuenta se va acabando esta calçotada 2017.
– ¿Recogemos?.
– Mañana
Hora de apagar las luces.
Una experiencia inolvidable la que vivimos ayer.
PUES NADA. PUES ESO…….
Esperando, ansiosos, la calçotada 2018.